에스라
Resumen Esdras es un libro que, a través del proceso por el que el pueblo que regresó del exilio vuelve a levantar el templo y la palabra, muestra que el esfuerzo humano por sí solo no puede alcanzar la verdadera restauración. Este libro nos hace esperar que el templo derrumbado y la comunidad serán restaurados plenamente solo en Jesucristo.
- Fecha de escritura
- c. siglo V a. C. (estimado)
- Período histórico
- Época del regreso del exilio
Contexto
Esdras tiene como trasfondo el período posterior al exilio babilónico en que el pueblo de Israel regresaba a Jerusalén por la gracia de Dios. El decreto de Ciro, registrado al final de 2 Crónicas, deja claro que el fin del exilio no fue un cambio político, sino una obra soberana de Dios. Sin embargo, el regreso no significó de inmediato una restauración completa. El templo estaba derrumbado, la comunidad era débil y el corazón del pueblo seguía vacilando. Esdras es un libro que, en medio de una realidad todavía imperfecta pese al regreso del exilio, pregunta qué es la verdadera restauración. Este trasfondo pone de manifiesto que la relación con Dios no se completa solo con la reconstrucción del templo visible, y conduce al lector a una situación que requiere una presencia y una restauración más plenas.
Contenido
Esdras se desarrolla en torno a dos regresos. Primero, el pueblo regresa bajo la dirección de Zorobabel y reconstruye el templo. Aun en medio de la oposición y el desánimo, el templo vuelve a levantarse, pero su gloria no era como la de antes. Esto sugiere que el templo visible no es la solución definitiva. Después aparece el escriba Esdras, que encabeza el segundo regreso. Esdras no se describe como un líder político, sino como un hombre de la palabra, versado en la ley de Dios. Lee la ley delante del pueblo y ayuda a la comunidad a volver a ponerse bajo la palabra. Sin embargo, el libro revela con franqueza que tampoco la restauración de la palabra puede perdurar solo por la decisión humana. El problema de los matrimonios que aparece en la parte final no es una simple cuestión de normas morales, sino que muestra la crisis de una comunidad posexílica que podía volver a perder a Dios. Esdras exhorta al arrepentimiento, pero tampoco este arrepentimiento conduce a una solución completa. En definitiva, Esdras revela que el templo, la palabra y el arrepentimiento no pueden sino ser imperfectos cuando quedan en manos humanas. Este libro nos hace esperar a Jesucristo, que es el verdadero templo y la Palabra de Dios hecha carne, y da testimonio en silencio de que solo en Él se completará la restauración posterior al exilio.