Ester
Resumen El libro de Ester muestra cómo Dios, en su providencia, preservó al pueblo judío en medio de la amenaza de su exterminio. A través de la figura de Ester, nos hace mirar a Jesucristo, el verdadero mediador que se sacrificó por su pueblo.
- Fecha de escritura
- c. siglos V–IV a. C. (estimado)
- Período histórico
- Época del Imperio persa
Contexto
El libro de Ester tiene como trasfondo la situación de la diáspora, después del exilio babilónico, en la que el pueblo de Judá no regresó a su patria, sino que vivía disperso por todo el Imperio persa. La historia se desarrolla en Susa, la capital, durante el reinado del rey persa Asuero. Este libro tiene la singularidad de que el nombre de Dios no se menciona directamente, pero esto no significa que Dios esté ausente. Al contrario, subraya que Dios, aun desde un lugar invisible, dirige soberanamente la historia, el poder y las decisiones humanas. El libro de Ester va más allá de la historia de la supervivencia de un pueblo y muestra cómo la historia de la redención, que se completará por medio del Mesías, es protegida y continúa en la historia. La preservación del pueblo judío está directamente ligada a la preservación del linaje del Mesías, y esto se sitúa dentro del curso de toda la Biblia, que se dirige hacia Jesucristo.
Contenido
El libro de Ester registra cómo el pueblo judío, que vivía disperso bajo el Imperio persa, es preservado ante la amenaza de un exterminio total. El plan de Amán para aniquilar al pueblo judío se entiende no solo como una conspiración política, sino como un intento de cortar el pacto que Dios prometió a Abraham y la historia de la redención que continuaría por medio de él. En medio de esta crisis, Ester ocupaba el lugar de reina, pero al principio oculta su identidad y guarda silencio. Esta es la imagen del ser humano que se queda en el temor y en los cálculos prácticos. Sin embargo, ante la exhortación de Mardoqueo y su pregunta, “¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?”, Ester se da cuenta de que ya no puede permanecer neutral. Finalmente, dispuesta a morir, se presenta ante el rey y, con la decisión de ofrecer su propia vida, se convierte en mediadora de su pueblo. Por medio de la decisión de Ester, Dios cambia el corazón del rey y el curso de los acontecimientos, y el plan de Amán se vuelve contra él mismo. Como resultado, el pueblo judío escapa del exterminio y conserva la vida, y mediante la fiesta de Purim esta salvación queda como memoria de la comunidad. Este desarrollo de la historia nos lleva a ver el libro de Ester no solo como el registro de la supervivencia de un pueblo, sino como una historia que da testimonio de Cristo. La figura de Ester, que se presentó dispuesta a morir para salvar a su pueblo, anuncia a Jesucristo, el verdadero mediador que entregó su propia vida por un pueblo que se encontraba ante la amenaza del pecado y de la muerte. El libro de Ester muestra que, aun en una época en la que el nombre de Dios no se manifiesta, Dios guarda de manera invisible la historia de la redención y conduce finalmente toda la historia hacia Cristo.