Antiguo Testamento 20 / 66

Proverbios

Resumen Proverbios no enseña técnicas mundanas para salir adelante ni fórmulas de éxito, sino los principios de una vida sabia. La verdadera sabiduría no proviene del conocimiento ni de la experiencia humanos, sino que comienza con el temor de Dios, y su consumación se revela en Jesucristo, que es la verdadera sabiduría.

Autor
Salomón
Fecha de escritura
c. siglos X–VII a. C. (incluida la tradición y la compilación)
Período histórico
Época de la literatura sapiencial (tradición acumulada después del reino unido)

Contexto

Proverbios es una obra de la literatura sapiencial de Israel, formada por la reunión de las enseñanzas de diversos sabios en torno a Salomón, hijo de David. Este libro no se escribió solo para reyes o sacerdotes, sino para todas las personas que viven la vida cotidiana. El mundo que presupone Proverbios es la creación ordenada de Dios, y enseña cómo se debe vivir dentro de ese orden. Sin embargo, este orden no significa una retribución mecánica ni una fórmula de éxito mundano, sino que habla de una dirección de vida que debe entenderse dentro de la relación con Dios.

Contenido

Proverbios comienza con la declaración: “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová”. Esto significa que la sabiduría no es una cantidad de conocimiento ni una habilidad para la vida, sino que parte de una relación correcta con Dios. Los diversos principios de vida que presenta Proverbios son, en general, correctos y provechosos, pero no son fórmulas que garanticen siempre un resultado de manera automática. Dentro del curso de toda la Biblia, Proverbios presenta el camino por el que el ser humano puede vivir sabiamente, pero al mismo tiempo revela el límite humano de no poder vivir plenamente esa sabiduría. Por mucho que siga palabras y decisiones sabias, el ser humano, a causa del pecado y de la debilidad, no llega finalmente al ideal de Proverbios. Este límite conduce a la necesidad ineludible de una verdadera sabiduría. El Nuevo Testamento proclama a Jesucristo como “sabiduría de Dios” y da testimonio de que la sabiduría de la que habla Proverbios se ha consumado en una persona. Jesucristo es quien vivió perfectamente la vida que Proverbios exige y, por medio de la cruz, reveló la sabiduría de Dios, que va más allá de la sabiduría del mundo. En definitiva, Proverbios no es un libro que pregunte “¿cómo hay que vivir para tener éxito?”, sino que conduce al lector a la pregunta “¿qué es la verdadera sabiduría?”. La respuesta no se completa en el esfuerzo ni en la perspicacia humanos, sino en Jesucristo, la verdadera sabiduría, que temió a Dios y le obedeció.