Antiguo Testamento 3 / 66

레위기

Resumen Levítico es un libro que muestra el camino de gracia que el Dios santo preparó Él mismo para no abandonar a los pecadores y seguir habitando en medio de ellos. Este libro explica cómo Dios cubre los pecados del pueblo por medio de los sacrificios y la manera en que camina con ellos.

Autor
Moisés
Fecha de escritura
1445-1405 a. C. (según la tradición)
Período histórico
Época del desierto

Contexto

Levítico es un libro que explica qué preparó Dios, que ya había salvado al pueblo de Israel por medio del éxodo, para seguir estando con ellos. Este libro muestra cómo el Dios santo puede permanecer en medio de personas que tienen pecado. Levítico tiene como trasfondo la situación posterior a la celebración del pacto en el monte Sinaí, cuando Dios comenzó a habitar en medio de Israel por medio del tabernáculo. Que Dios esté en medio de su pueblo es una gran gracia, pero al mismo tiempo era necesario un camino claro sobre cómo tratar el problema del pecado. Levítico es precisamente la explicación de Dios a esta pregunta. Los sacrificios y las ordenanzas que aparecen en este libro no son métodos con los que el ser humano se esfuerza por satisfacer a Dios. Al contrario, son una institución de gracia en la que Dios prepara primero el camino para cubrir el pecado y permite que el pueblo se acerque a Él sin temor. Levítico muestra a la vez cuán santo es Dios y cuán cerca llama a los pecadores.

Contenido

Levítico explica paso a paso cómo las personas que tienen pecado pueden permanecer en la presencia de Dios. La pregunta central que plantea este libro no es “¿qué debe hacer el ser humano?”, sino “¿cómo resuelve Dios el problema del pecado?”. En la primera parte se explica el sentido del pecado y del perdón por medio de diversos sacrificios. Estos sacrificios no eran actos con los que el ser humano demostraba su propia bondad, sino la manera en que Dios cubría el pecado por medio del derramamiento de sangre. En particular, el día de la expiación, en el que el pecado de toda la comunidad es purificado por la gracia de Dios, es la escena más importante de Levítico. En la parte central, por medio de las normas sobre los sacerdotes y la pureza, se manifiesta cómo Dios protege y aparta a su pueblo para guardar su presencia. No son reglas que exijan una vida perfecta, sino la explicación del proceso por el que Dios va guardando santo a su pueblo. En la parte final, centrándose en la palabra “¡Sed santos!”, muestra cómo debe manifestarse la santidad de Dios en la vida cotidiana y en las relaciones. No es una exigencia de que el ser humano se haga santo por sí mismo, sino el resultado de que la gracia que Dios ya ha concedido se manifieste en la forma de vivir. En definitiva, Levítico no es un libro que enseñe lo que el ser humano debe hacer para acercarse a Dios, sino un libro de gracia en el que Dios, sin abandonar a los pecadores, preparó todos los caminos para estar con ellos hasta el final.