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Y RESPONDIÓ Job, y dijo:
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Ciertamente que vosotros sois el pueblo; y con vosotros morirá la sabiduría.
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| 3 |
También tengo yo seso como vosotros; no soy yo menos que vosotros: ¿y quién habrá que no pueda decir otro tanto?
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Yo soy uno de quien su amigo se mofa, que invoca á Dios, y él le responde: con todo, el justo y perfecto es escarnecido.
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| 5 |
Aquel cuyos pies van á resbalar, es como una lámpara despreciada de aquel que está á sus anchuras.
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| 6 |
Prosperan las tiendas de los ladrones, y los que provocan á Dios viven seguros; en cuyas manos él ha puesto cuanto tienen.
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| 7 |
Y en efecto, pregunta ahora á las bestias, que ellas te enseñarán; y á las aves de los cielos, que ellas te lo mostrarán:
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O habla á la tierra, que ella te enseñará; los peces de la mar te lo declararán también.
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| 9 |
¿Qué cosa de todas estas no entiende que la mano de Jehová la hizo?
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| 10 |
En su mano está el alma de todo viviente, y el espíritu de toda carne humana.
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| 11 |
Ciertamente el oído distingue las palabras, y el paladar gusta las viandas.
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| 12 |
En los viejos está la ciencia, y en la larga edad la inteligencia.
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| 13 |
Con Dios está la sabiduría y la fortaleza; suyo es el consejo y la inteligencia.
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| 14 |
He aquí, él derribará, y no será edificado: encerrará al hombre, y no habrá quien le abra.
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| 15 |
He aquí, él detendrá las aguas, y se secarán; él las enviará, y destruirán la tierra.
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| 16 |
Con él está la fortaleza y la existencia; suyo es el que yerra, y el que hace errar.
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| 17 |
El hace andar á los consejeros desnudos de consejo, y hace enloquecer á los jueces.
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| 18 |
El suelta la atadura de los tiranos, y ata el cinto á sus lomos.
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| 19 |
El lleva despojados á los príncipes, y trastorna á los poderosos.
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| 20 |
El impide el labio á los que dicen verdad, y quita á los ancianos el consejo.
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| 21 |
El derrama menosprecio sobre los príncipes, y enflaquece la fuerza de los esforzados.
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| 22 |
El descubre las profundidades de las tinieblas, y saca á luz la sombra de muerte.
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| 23 |
El multiplica las gentes, y él las destruye: él esparce las gentes, y las torna á recoger.
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| 24 |
El quita el seso de las cabezas del pueblo de la tierra, y háceles que se pierdan vagueando sin camino:
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| 25 |
Van á tientas como en tinieblas y sin luz, y los hace errar como borrachos.
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