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Después de esto, abrió Job su boca y maldijo su día.
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Y respondió Job, y dijo:
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“Perezca el día en que yo nací, y la noche en que se dijo: ‘Varón es concebido’.
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Sea aquel día sombrío, y no cuide de él Dios desde lo alto, ni la claridad sobre él resplandezca.
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Afórenlo las tinieblas y la sombra de muerte; repose sobre él nublado, que lo haga horrible como día caliginoso.
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Ocupe aquella noche la oscuridad; no sea contada entre los días del año, ni venga en el número de los meses.
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¡Oh, que fuera aquella noche solitaria, que no viniera canción de alegría en ella!
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Maldíganla los que maldicen el día, los que se aprestan para despertar al Leviatán.
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Oscurézcanse las estrellas de su aurora; espere la luz, y no venga, ni vea los párpados de la mañana;
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por cuanto no cerró las puertas del vientre de mi madre, ni escondió de mis ojos la miseria.
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“¿Por qué no morí yo en la matriz, o expiré al salir del vientre?
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¿Por qué me recibieron las rodillas? ¿Y para qué los pechos para que mamase?
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Pues ahora estuviera yo muerto, y reposaría; dormiría, y entonces tendría descanso
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con los reyes y con los consejeros de la tierra, que edifican para sí sepulcros en los desiertos;
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o con los príncipes que poseían el oro, que llenaban sus casas de plata.
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¿O por qué no fui escondido como aborto, como los pequeñuelos que nunca vieron la luz?
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Allí los impíos dejan de perturbar, y allí descansan los agotados de fuerzas.
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Allí también reposan los cautivos; no oyen la voz del capataz.
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Allí están el chico y el grande, y el siervo es libre de su señor.
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«¿Para qué se da luz al trabajado, y vida a los amargados de ánimo,
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que esperan la muerte, y ella no llega, aunque la buscan más que tesoros;
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que se alegran sobremanera, y se gozan cuando hallan el sepulcro?
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¿Por qué se da vida al hombre que no sabe por dónde va, y a quien Dios ha cercado?
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Pues antes de mi pan viene mi suspiro, y mis gemidos corren como aguas.
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Porque el temor que me espantaba me ha venido, y me ha acontecido lo que yo temía.
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No he tenido paz, no me aseguré, ni estuve reposado; no obstante, me vino turbación».
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