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Y AÑADIÓ Eliú, y dijo:
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Espérame un poco, y enseñarte he; porque todavía tengo razones en orden á Dios.
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Tomaré mi noticia de lejos, y atribuiré justicia á mi Hacedor.
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Porque de cierto no son mentira mis palabras; contigo está el que es íntegro en sus conceptos.
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He aquí que Dios es grande, mas no desestima á nadie: es poderoso en fuerza de sabiduría.
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No otorgará vida al impío, y á los afligidos dará su derecho.
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No quitará sus ojos del justo; antes bien con los reyes los pondrá en solio para siempre, y serán ensalzados.
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Y si estuvieren prendidos en grillos, y aprisionados en las cuerdas de aflicción,
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El les dará á conocer la obra de ellos, y que prevalecieron sus rebeliones.
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Despierta además el oído de ellos para la corrección, y díceles que se conviertan de la iniquidad.
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Si oyeren, y le sirvieren, acabarán sus días en bien, y sus años en deleites.
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Mas si no oyeren, serán pasados á cuchillo, y perecerán sin sabiduría.
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Empero los hipócritas de corazón lo irritarán más, y no clamarán cuando él los atare.
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Fallecerá el alma de ellos en su mocedad, y su vida entre los sodomitas.
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Al pobre librará de su pobreza, y en la aflicción despertará su oído.
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| 16 |
Asimismo te apartaría de la boca de la angustia á lugar espacioso, libre de todo apuro; y te asentará mesa llena de grosura.
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| 17 |
Mas tú has llenado el juicio del impío, en vez de sustentar el juicio y la justicia.
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Por lo cual teme que en su ira no te quite con golpe, el cual no puedas apartar de ti con gran rescate.
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¿Hará él estima de tus riquezas, ni del oro, ni de todas las fuerzas del poder?
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No anheles la noche, en que desaparecen los pueblos de su lugar.
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| 21 |
Guárdate, no tornes á la iniquidad; pues ésta escogiste más bien que la aflicción.
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| 22 |
He aquí que Dios es excelso con su potencia: ¿qué enseñador semejante á él?
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¿Quién le ha prescrito su camino? ¿y quién le dirá: Iniquidad has hecho?
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Acuérdate de engrandecer su obra, la cual contemplan los hombres.
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Los hombres todos la ven; mírala el hombre de lejos.
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He aquí, Dios es grande, y nosotros no le conocemos; ni se puede rastrear el número de sus años.
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El reduce las gotas de las aguas, al derramarse la lluvia según el vapor;
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Las cuales destilan las nubes, goteando en abundancia sobre los hombres.
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¿Quién podrá tampoco comprender la extensión de las nubes, y el sonido estrepitoso de su pabellón?
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He aquí que sobre él extiende su luz, y cobija con ella las raíces de la mar.
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Bien que por esos medios castiga á los pueblos, á la multitud da comida.
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Con las nubes encubre la luz, y mándale no brillar, interponiendo aquéllas.
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Tocante á ella anunciará el trueno, su compañero, que hay acumulación de ira sobre el que se eleva.
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