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En Yahvé me refugio; ¿cómo decís a mi alma: «Huid al monte como ave»?
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| 2 |
Porque he aquí, los impíos tensan el arco, preparan sus saetas sobre la cuerda, para asaetear en oculto a los rectos de corazón.
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| 3 |
Si fuesen destruidos los fundamentos, ¿qué ha de hacer el justo?
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| 4 |
Yahvé está en su santo templo; el trono de Yahvé está en el cielo. Sus ojos contemplan, sus párpados examinan a los hijos de los hombres.
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| 5 |
Yahvé prueba al justo, pero su alma aborrece al impío y al que ama la violencia.
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| 6 |
Sobre los impíos hará llover brasas; fuego, azufre y viento abrasador serán la porción de su cáliz.
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| 7 |
Porque Yahvé es justo, y ama la justicia; los rectos contemplarán su rostro.
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