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Líbrame, oh Yahvé, del hombre malo; guárdame de hombres violentos,
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los cuales maquinan males en el corazón; cada día provocan guerras.
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Aguzaron su lengua como la serpiente; veneno de áspid hay debajo de sus labios. Selah
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Guárdame, oh Yahvé, de las manos del impío; líbrame de hombres violentos, que han pensado trastornar mis pasos.
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| 5 |
Me han escondido lazo y cuerdas los soberbios; han tendido red junto a la senda; me han puesto trampas. Selah
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| 6 |
He dicho a Yahvé: «Mi Dios eres tú; escucha, oh Yahvé, la voz de mis ruegos».
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| 7 |
Yahvé, Señor, potente salvador mío, tú pusiste a cubierto mi cabeza en el día de la batalla.
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No concedas, oh Yahvé, al impío sus deseos; no saques adelante su pensamiento, para que no se enorgullezca. Selah
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| 9 |
En cuanto a los que por todas partes me rodean, la maldad de sus propios labios cubra su cabeza.
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| 10 |
Caigan sobre ellos brasas; sean echados en el fuego, en abismos profundos de donde no salgan.
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| 11 |
El hombre deslenguado no será firme en la tierra; el mal cazará al hombre injusto para derribarle.
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| 12 |
Yo sé que Yahvé tomará a su cargo la causa del afligido, y el derecho de los necesitados.
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| 13 |
Ciertamente los justos alabarán tu nombre; los rectos morarán en tu presencia.
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