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¡Alabado sea Yah! ¡Alaba, oh alma mía, a Yahvé!
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| 2 |
Alabaré a Yahvé en mi vida; cantaré salmos a mi Dios mientras viva.
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| 3 |
No confiéis en los príncipes, ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación.
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Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra; en ese mismo día perecen sus pensamientos.
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| 5 |
Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en Yahvé su Dios,
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el cual hizo los cielos y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay; el que guarda la verdad para siempre,
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el que hace justicia a los oprimidos, el que da pan a los hambrientos. Yahvé liberta a los cautivos;
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| 8 |
Yahvé abre los ojos a los ciegos; Yahvé levanta a los caídos; Yahvé ama a los justos.
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| 9 |
Yahvé guarda a los forasteros; al huérfano y a la viuda sostiene, y el camino de los impíos trastorna.
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| 10 |
Reinará Yahvé para siempre; tu Dios, oh Sión, por todas las generaciones. ¡Alabado sea Yah!
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