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COMO la nieve en el verano, y la lluvia en la siega, así conviene al necio la honra.
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Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, así la maldición sin causa nunca vendrá.
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El látigo para el caballo, y el cabestro para el asno, y la vara para la espalda del necio.
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Nunca respondas al necio en conformidad á su necedad, para que no seas tú también como él.
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Responde al necio según su necedad, porque no se estime sabio en su opinión.
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Como el que se corta los pies y bebe su daño, así es el que envía algo por mano de un necio.
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Alzar las piernas del cojo, así es el proverbio en la boca del necio.
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Como quien liga la piedra en la honda, así hace el que al necio da honra.
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Espinas hincadas en mano del embriagado, tal es el proverbio en la boca de los necios.
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El grande cría todas las cosas; y da la paga al insensato, y la da á los transgresores.
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Como perro que vuelve á su vómito, así el necio que repite su necedad.
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| 12 |
¿Has visto hombre sabio en su opinión? más esperanza hay del necio que de él.
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Dice el perezoso: El león está en el camino; el león está en las calles.
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Las puertas se revuelven en sus quicios: así el perezoso en su cama.
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Esconde el perezoso su mano en el seno; cánsase de tornarla á su boca.
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A su ver es el perezoso más sabio que siete que le den consejo.
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El que pasando se deja llevar de la ira en pleito ajeno, es como el que toma al perro por las orejas.
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Como el que enloquece, y echa llamas y saetas y muerte,
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Tal es el hombre que daña á su amigo, y dice: Ciertamente me chanceaba.
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Sin leña se apaga el fuego: y donde no hay chismoso, cesa la contienda.
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| 21 |
El carbón para brasas, y la leña para el fuego: y el hombre rencilloso para encender contienda.
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Las palabras del chismoso parecen blandas; mas ellas entran hasta lo secreto del vientre.
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Como escoria de plata echada sobre el tiesto, son los labios enardecidos y el corazón malo.
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Otro parece en los labios el que aborrece; mas en su interior pone engaño.
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Cuando hablare amigablemente, no le creas; porque siete abominaciones hay en su corazón.
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Encúbrese el odio con disimulo; mas su malicia será descubierta en la congregación.
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El que cavare sima, caerá en ella: y el que revuelva la piedra, á él volverá.
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| 28 |
La falsa lengua atormenta al que aborrece: y la boca lisonjera hace resbaladero.
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