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Pasjur hijo de Imer, sacerdote que presidía como jefe en la casa de Yahvé, oyó a Jeremías que profetizaba estas palabras.
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Y hirió Pasjur al profeta Jeremías, y lo puso en el cepo que estaba en la puerta superior de Benjamín, la cual caía hacia la casa de Yahvé.
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Y sucedió que al día siguiente Pasjur sacó a Jeremías del cepo. Le dijo entonces Jeremías: “Yahvé no ha llamado tu nombre Pasjur, sino Magor-misabib.
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Porque así dice Yahvé: ‘He aquí, yo te pondré por terror a ti mismo y a todos vuestros amigos, los cuales caerán por la espada de sus enemigos, y vuestros ojos lo verán. Y a todo Judá entregaré en mano del rey de Babilonia, y los transportará a Babilonia y los matará a espada.
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| 5 |
Entregaré asimismo toda la riqueza de esta ciudad, todo su trabajo y todas sus cosas preciosas; y daré todos los tesoros de los reyes de Judá en manos de sus enemigos, que los saquearán, los tomarán y los llevarán a Babilonia.
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Y tú, Pasjur, y todos los moradores de tu casa iréis en cautiverio; llegarás a Babilonia, y allí morirás, y allí serás sepultado tú, y todos vuestros amigos a quienes habéis profetizado mentira’ ”.
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| 7 |
Me sedujiste, oh Yahvé, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste. Cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí.
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| 8 |
Porque cuantas veces hablo, doy voces; grito: «¡Violencia y destrucción!»; porque la palabra de Yahvé me ha sido por afrenta y por escarnio cada día.
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| 9 |
Y dije: «No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre»; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente encubierto en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude.
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| 10 |
Porque oí la murmuración de muchos: «¡Terror por todas partes! ¡Denunciadle! ¡Denunciémosle!». Todos mis amigos íntimos acechaban mi caída: «Quizá se engañe, y prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza».
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| 11 |
Mas Yahvé está conmigo como un guerrero terrible; por tanto, los que me persiguen tropezarán y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.
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| 12 |
Oh Yahvé de los Ejércitos, que escudriñas a los justos, que ves los riñones y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque a ti he expuesto mi causa.
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| 13 |
¡Cantad a Yahvé, load a Yahvé!; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malvados.
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¡Maldito el día en que nací! El día en que mi madre me dio a luz no sea bendito.
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¡Maldito el hombre que dio nuevas a mi padre, diciendo: «Hijo varón te ha nacido», haciéndole alegrarse mucho!
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Y sea el tal hombre como las ciudades que asoló Yahvé, y no se arrepintió; que oiga gritos por la mañana y alaridos al mediodía,
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porque no me mató en el vientre; así mi madre hubiera sido mi sepulcro, y su vientre siempre encinta.
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| 18 |
¿Para qué salí del vientre para ver trabajo y dolor, y que mis días se consumiesen en afrenta?
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