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Vino a mí palabra de Yahvé, diciendo:
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“Y tú, hijo de hombre, ¿juzgarás? ¿Juzgarás tú a la ciudad sanguinaria? Hazle conocer, pues, todas sus abominaciones.
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Dirás: Así dice el Señor Yahvé: ¡Ciudad que derrama sangre en medio de sí misma, para que venga su hora, y que hace ídolos contra sí misma para contaminarse!
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| 4 |
Por la sangre que derramaste te has hecho culpable, y a causa de los ídolos que hiciste te has contaminado. Has hecho que se acerquen tus días, y has llegado al término de tus años. Por tanto, te he convertido en oprobio para las naciones, y en escarnio para todas las tierras.
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| 5 |
Las que están cerca y las que están lejos de ti se burlarán de ti, oh ciudad de mala fama y llena de tumulto.
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“He aquí que los príncipes de Israel, cada uno según su poder, han estado en ti para derramar sangre.
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| 7 |
Al padre y a la madre despreciaron en ti; al extranjero trataron con violencia en medio de ti; al huérfano y a la viuda vejaron en ti.
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| 8 |
Mis cosas sagradas menospreciaste, y mis sábados has profanado.
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| 9 |
Calumniadores hubo en ti para derramar sangre; y sobre los montes comieron en ti; hicieron vilezas en medio de ti.
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| 10 |
La desnudez del padre descubrieron en ti; a la que estaba impura por su menstruación humillaron en ti.
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| 11 |
Cada uno cometió abominación con la mujer de su prójimo; el otro contaminó con perversidad a su nuera; y el otro humilló en ti a su hermana, hija de su padre.
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| 12 |
En ti aceptaron sobornos para derramar sangre; tomaste interés y usura, y codiciosamente oprimiste a tu prójimo para ganar, y de mí te olvidaste, dice el Señor Yahvé.
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| 13 |
«Y he aquí que batí mis manos a causa de la avaricia que cometiste, y a causa de la sangre que hubo en medio de ti.
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| 14 |
¿Resistirá tu corazón, o serán fuertes tus manos en los días en que yo proceda contra ti? Yo, Yahvé, he hablado y lo haré.
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| 15 |
Te dispersaré por las naciones y te esparciré por las tierras, y haré fenecer en ti tu inmundicia.
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| 16 |
Y serás profanada en ti misma ante los ojos de las naciones; y sabrás que yo soy Yahvé».
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Vino a mí palabra de Yahvé, diciendo:
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«Hijo de hombre, la casa de Israel se me ha convertido en escoria; todos ellos son bronce, estaño, hierro y plomo en medio del horno; escorias de plata son.
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| 19 |
Por tanto, así dice el Señor Yahvé: Por cuanto todos vosotros os habéis convertido en escorias, he aquí que yo os reuniré en medio de Jerusalén.
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| 20 |
Como se junta plata, bronce, hierro, plomo y estaño en medio del horno, para encender fuego sobre ellos a fin de fundirlos, así os juntaré en mi furor y en mi ira, y os pondré allí y os fundiré.
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| 21 |
Sí, os reuniré y soplaré sobre vosotros en el fuego de mi ira, y seréis fundidos en medio de ella.
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| 22 |
Como se funde la plata en medio del horno, así seréis fundidos en medio de ella; y sabréis que yo, Yahvé, he derramado mi ira sobre vosotros».
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| 23 |
Vino a mí palabra de Yahvé, diciendo:
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| 24 |
“Hijo de hombre, di a Jerusalén: Tú eres tierra no limpiada, ni rociada con lluvia en el día del furor.
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| 25 |
Hay conjuración de sus profetas en medio de ella, como león rugiente que arrebata la presa; devoraron almas, tomaron haciendas y honra, multiplicaron sus viudas en medio de ella.
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| 26 |
Sus sacerdotes violentaron mi ley y profanaron mis cosas santas; no hicieron diferencia entre lo santo y lo profano, ni enseñaron a distinguir entre lo impuro y lo limpio; y de mis sábados escondieron sus ojos, y he sido profanado en medio de ellos.
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| 27 |
Sus príncipes en medio de ella son como lobos que arrebatan la presa, derramando sangre para destruir las almas, a fin de obtener ganancias deshonestas.
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| 28 |
Y sus profetas la recubrieron con lodo suelto, viéndoles vanidad y adivinándoles mentira, diciendo: ‘Así dice el Señor Yahvé’, cuando Yahvé no había hablado.
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| 29 |
El pueblo de la tierra usaba de opresión y cometía robo, al afligido y menesteroso hacía violencia, y al extranjero oprimía sin derecho.
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| 30 |
«Y busqué entre ellos un hombre que levantase vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.
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| 31 |
Por tanto, he derramado sobre ellos mi ira; con el fuego de mi ira los he consumido; he hecho recaer su propio camino sobre su cabeza, dice el Señor Yahvé».
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